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26.5.11

El Niño y la Oruga parte III

 
El tiempo pasaba y el niño se acercaba al árbol donde estaba el capullo de su amiga la oruga, esperando encontrar a su amiga despierta para seguir jugando, hasta que un día al llegar a visitar el lugar donde su amiga dormía, se dió cuenta que el capullo estaba vacío.

El niño entonces se extrañó de que su amiga se marchó sin avisarle, y empezó a buscarla afanosamente en las ramas de los árboles donde jugaban, debajo de las mesas y en todos los rincones del jardín, pero no la encontró, El niño estaba muy triste y ya había abandonado su búsqueda, cuando de pronto vió que una hermosa mariposa con alas de hermosos tonos azules se posó en su hombro; "hola amiguito" le dijo la mariposa, el niño volvió a ver sorprendido al reconocer la voz de su compañerita, la oruga. "¿quién eres?" preguntó el niño, "soy tu amiga la oruga, un día después de comer mucho me dió mucho sueño, hice mi capullo, me dormí y cuando desperté tenía estas hermosas alas en mi espalda, ¿quieres jugar una vez más conmigo?" El niño saltó de alegría y se fue a jugar con su amiga por los campos, y la mariposa le mostró hermosos lugares y a sus otras amigas aladas, para que el niño nunca volviera a estar solo.

FIN

Por: Dodo






20.5.11

El niño y la Oruga parte II

El niño y la oruga se hicieron muy amigos, muchas veces el niño invitaba a su amiga a quedarse en casa, cenaban juntos y se iban a dormir en el cuarto del niño, donde la oruga contaba muchas historias bonitas que el niño pedía una y otra vez. Eran amigos inseparables.

Un día el niño salió a su jardín por la tarde después de llegar de la escuela, estaba ansioso por jugar con su amiga, pero la oruga no llegaba, el tiempo pasaba y el niño estaba extrañado porque su amiga siempre estaba a tiempo para iniciar el juego; la buscó por todos lados, en las esquinas del jardín, en la mesa, en el cuarto dentro de la casa... "¡oruga, dónde estás!" decía el niño y no la encontraba. 

Cuando el niño había perdido las esperanzas de encontrar a su amiga, escuchó una voz que le llamaba desde un árbol: "¡hey... niño, ven aqui al árbol, tengo una noticia que darte!" le decía la voz, el niño se acercó al árbol de donde la voz provenía y entonces descubrió al señor grillo que estaba parado sobre una hoja; "perdón por no haberte avisado temprano, pero ayer estuve hablando con la oruga y me pidió que te dijera que no te preocupes, ella está bien, solo le dió mucho sueño y se puso a preparar su camita para dormir, aqui en este árbol". El niño se alegró de saber que la oruga estaba cerquita durmiendo y ansiosamente le dijo al señor grillo: "gracias señor grillo, ¿donde está la camita de mi amiga? por lo menos voy a cubrirle con una sábana de mi cama", entonces el grillo le contestó: "no será necesario amiguito, la oruga hizo su propia cama y no necesita sábana, porque su cama es de seda y está bien protegida, ¿ves ese capullo colgado en esa hoja? esa es la camita de tu amiga, y dormirá por muuucho tiempo"

Entonces el niño se sorprendió de lo blanco y bonito que se veía el capullo de su amiga, a partir de esa tarde, el niño llegaba al jardín, para ver a su amiguita que dormía en su blanco, cómodo y tibio capullito, esperando a que despertara para volver a jugar en el jardín, como siempre.

Continuará...

Por: Dodo.

29.12.10

El Niño y la Oruga (Parte I)


Cierto día, un niño jugaba en un jardín muy alegremente, de pronto se acercó a un árbol y se dió cuenta que en una de las hojas se encotraba ¡una oruga!
"¡hola! ¿cómo estás oruga?" preguntó el niño a la pequeña criatura,
"¡hola! estoy bien gracias, estas hojas están muy deliciosas" le respondió la oruga, y el niño extrañado y sorprendido a la vez prosiguió diciendo:
"¿de verdad? no sabía que las hojas de los árboles de mi casa fueran buena comida para alguien, ¿podemos jugar cuando termines de comer? no tengo amigos cerca y tengo muchos juguetes para que nos divirtamos",
la oruga se emocionó mucho y le dijo al niño muy contenta "¡siiiii!, juguemos, ¡me gustaría subir a uno de tus carros de juguete y que me lleves a conocer todo tu jardín amigo! ¿puedes?"
El niño tomó a la oruga en sus manos y la llevó a una de las mesas del jardín, ahi se encotraba un camión de bomberos rojo, con una gran escalera blanca y mangueras a los extremos, la oruga se sintió muy feliz cuando el niño la subió a su camión de bomberos y la llevó a conocer todos los rincones del jardín, así comenzó la amistad entre el niño y la oruga, y jugaron toda la tarde con el camión de bomberos, subiendo y bajando escaleras, tocando la sirena del camión de juguete y apagando incendios simulados, hasta que por fin llegó la hora de despedirse, con la promesa de volver a verse al siguiente día... en el jardín del niño.

Continuará...

Por: Dodo